El frío llegó hace dos días. Llegó así, de repente, como la noticia de una muerte. Ya hacía meses que no te veía, y pasaban horas enteras sin que me acordara de ti ni de tu nombre. Pero las tardes, que sin aviso se han vuelto ariscas, impracticables, noche antigua donde me sumerjo, las tardes te traen a mí otra vez, cada vez.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s