Contra el cambio de género en las canciones según las cante un siñor o una siñora

Imaginemos por un momento que todas las canciones de Mecano las hubiera cantado un hombre en lugar de Ana Torroja. O que la cantante ahora aficionada a los shows televisivos y judiciales hubiera cambiado el punto de vista masculino desde el que canta las composiciones de los hermanos Cano, al femenino. ¿Hubiera cambiado el destino de éxito del grupo de pop más internacional de España? Difícil contestar a eso.
En cualquier caso, quizá sea un buen ejemplo para explicar el intríngulis de esta chorrada curiosa entrada para mi bloch. A mí, qué queréis que os diga, me da gustirrinín oír a la jovenzuela Torrija Torroja cantar todo el rato su amor a chicas en primera persona. Pero lo importante es que esa letra, esos versos son los originales, los que hizo el compositor y cambiarlos no solo arruina la posible rima, sino la intención global de la obra. Pervierte el mensaje.
Este mundo de las canciones y el género es mas complejo de lo que parece, y habría diversos modos de enfrentarse a la paja mental que te has montado, Antonio problemática. Veamos, tenemos:
  • Compositor hetero + mujer cantanta: pueden pasar varias cosas en esta combinación, como que el compositor se adapte desde el principio y escriba en voz femenina, como si fuera una mujer hetero enamorada de su churri, o hacer una primera persona en masculino -hetero también, of course. En este último caso, queda en el tejado de la cantanta -o de su discográfica, who knows- cantar la letra como está -como Mecano- o hacerle un apaño para que se note que la canción la canta una mujer en primera persona y evitar desmayos y suicidios en masa.
  • Compositor gayer + mujer cantanta: este mix funciona casi a la perfección y lleva décadas en funcionamiento gracias al género de la copla, en el que -durante sus años dorados- se aliaron voces de la poesía y la composición excelsa con artistacas del drama y la bata de cola que dejaban a la altura del betún a “pantojas” y demás zarandajas. Zarandaja es una palabra que me encanta, oye. Pero bueno, al hilo, al hilo, que el compositor gayer (León y Quiroga como ejemplos más contundentes) creaba preciosas historias de amor y desamor para mujeres (Concha Piquer como paradigma de la coplera), con un sentimiento y un poder metafórico y sexual que dudo que se hubieran alcanzado de no ser por el nexo en común de los dos componentes de la banda: cantanta y compositor gustaban del plátano de Canarias.
  • Compositora hetero + hombre cantante. Ya se me ocurrirá alguien, oigan. No se me pongan nerviosæs.
  • Compositora gayer + hombre cantante. ^^
  • Dúos, tríos y cuartetos…

En fin, sí, la cosa se complica, da para libro. Así que mejor pasemos a unos cuantos ejemplos, los más sangrantes, y que seguramente iré ampliando con el tiempo, conforme los vaya recordando o me vayáis sugiriendo. Canciones concretas en las que el cambio de género o su permanencia han resultado fundamentales para canciones concretas. ¡Ahí va!

DCIM100MEDIALos chicos de FILA INDIA, grupo de powerpop/poprock andaluz, versionaron con potencia y picardía Yo tenía un novio que tocaba en un conjunto beat, y lo hicieron respetando la letra, como es de ley, y añadiendo mucha guitarra, lo cual, mola. Of cors. Y oír al cantante lamentarse por el abandono de su novio es lo suyo. Y criticar a la pérfida que se lo ha quitado, una “rubia de peluquería”, molto más. Bravo por ellos.

Pero, ¿por qué funciona tan bien este jit pop inocentón en la voz masculina y en la versión más roquera? Al principio, el novio al que hace referencia el/la cantante es un don-nadie, un músico mediocre de un grupo que nadie conoce. Ella/él acompaña a su novio batería por pueblos en giras de mala muerte y hasta “le ayuda a cargar en el furgón la batería”. Esclavizado/a, vamos. Joputis el novio. Pero ay, se quieren. Claro que en cuanto llega el éxito y el dinero, el amor se va por la ventana. O por el retrete, más bien. “Y cuando grabaron aquel primer disco todo era alegría, iban a triunfar. Y desde ese día me fuiste olvidando: ‘No vengas’, decía. ‘Tu imagen me hace mal'”. Aquí está la verdadera chicha. “Tu imagen me hace mal”. Si la cuqui cantante de RUBY Y LOS CASINOS se lamenta por este abandono y el hecho de que el novio la trate como una apestada, el cantante de FILA INDIA introduce -sin pretenderlo, claro, tan solo manteniendo el rol de género- un factor de desprecio añadido: apártate de mi lado, porque no quiero que se sepa. La pareja gayer era bonita mientras éramos underground, pero ahora que nos lanzamos al estrellato mejor que no vengas a verme. No me acompañes a los conciertos. Mejor lo dejamos, Roberto. Es mejor para los dos.

Y desde esta perspectiva de hombre abandonado por otro hombre que decide liarse con una mujer solo por las apariencias, otros versos de la canción ganan en dobles sentidos y rencor latente. Ya no es solo una canción de desamor, ahora lo es, también, de activismo. TOMA YA. Sí, se me ha ido la olla.

MUY A FAVOR

LOLITA-2

Otra versión que no tiene nada que envidiar a la original -si no la supera- es la que hace LOLITA con el himno serratiano Mediterráneo. Además, la hija mayor del clan Flores mantiene el género masculino con el que cantó el autor, quién sabe si por exigencias de la disquera, como dicen en Sudamérica, o por sabia decisión de Lolita. “Soy cantor, soy embustero, tengo alma de marinero”, canta con su voz rasgada y especial sensibilidad. Los arreglos de la versión, además, son estupendos. En resumen: MUY A FAVOR

 

bambino01

Pero ay, giremos hacia lo no tan bonito. En este drama sexual las coplas son un caldo de cultivo gigante para las mayores gemas y, drama, para terribles errores. Incluso el mismísimo Bambino, con lo echao palante que era, destrozaba canciones como Quiero, donde las rimas originales “quiero beberme tu cariño apasionada / y luego cuando ya dentro de mí no me queda nada” y “que sepas que soy tuya toda entera / verano, otoño, invierno y primavera” pierden toda su gracia -y su rima, vaya- al pasarlas al género masculino. MAL, BAMBINO, MAL. Tú, que cantas ese verso no reconocido de “He venío a reírme de tu pene”*  en el jit desgarrador “Del destino/Pobre del pobre” con todo tu papo, luego te nos rajas de mala manera… ains… menos mal que te lo perdono todo porque eres un geniaco.

 

UN APUNTE FINAL. En este tema, como en casi todos los estamentos de la vida, tenemos un machismo presente, casi omnipotente, y si al público le parece bien -o no le rechina demasiado- que una mujer cante como si fuera un hombre -en cuanto a género, no a identidad sexual-, la situación se vuelve mucho más peliaguda cuando le damos la vuelta a la tortilla. Que Pablo Alborán o Alejandro Sanz canten una de Jeanette sin hacerle unos apañitos, o que Julio Iglesias se atreva con una de Mina o de Massiel sin cambiar una sola palabra ya es más raro. En el siglo XXI, sí.

¿Qué opinan ustedes?

 

*vale, que quizá quiera decir “pena”, pero escuchadla sin prejuicios: canta “pene”. Punto.

Anuncios

2 comentarios en “Contra el cambio de género en las canciones según las cante un siñor o una siñora

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s